viernes, 15 de abril de 2011

"Entre" en psicodrama

"Entre" en Psicodrama"
En las dramatizaciones, incorporamos la noción de "entre". Las voces que rodean la escena. Los movimientos, ritmos, sonidos e imágenes del modo como la escena "afecta" al grupo. Lo que recorre el contorno de la escena. Los bordes de lo plegado. De modo que el grupo puede trabajar no solamente doblando a los "sujetos" de la escena sino también asumir la incorporalidad del "entre". Todo aquello que pasa "entre" los miembros. Alguien dramatiza una escena con su pareja. Tradicionalmente estamos acostumbrados a pensar en términos de sujetos. "Entre" una pareja podemos sentir que están los hijos, los padres, la familia, etc. Pero nosotros pensamos hoy en términos de agenciamientos, y no solo en términos de roles familiares. Una pareja crea en su "entre" una máquina de tedio y aburrimiento. El aburrimiento es un estado. Estado producido por la máquina que involucra a los miembros de la pareja. No porque cada miembro de la pareja sea aburrido, sino porque entre los dos han producido una máquina infernal de tedio. El "entre" dramatizado es el tedio aburrimiento como máquina producida por la pareja.
La nueva "individuación" corresponde al agenciamiento máquina aburrimiento que abarca no los sujetos de la pareja sino la nueva máquina de tedio que los engloba a los dos pero donde se pierde la noción de sujeto. La protagonicidad es la máquina producida como nuevo tipo de individuación.
El "entre" es aprender a circular en el grupo fuera del contorno escenográfico de la escena. Lo que circula por los bordes de la escenografía. El "entre" no corresponde a ningún sujeto, sino a fractales, pequeños ritornelos de intesidades bloqueadas. Molecularidades que traspasan a los sujetos a velocidades diferentes. Nuevas identidades existenciales, desterritorializaciones producidas por línea de fuga. "Estados". Tiempo de duración. Pausas enriquecedoras que se territorializan fuera del tedio.
Sexualidades intensas que han sido bloqueadas. El grupo en su creación "entre" es un creador de nuevas micropolíticas. Un gran cartógrafo del deseo. Como diría Deleuze no hay historias hay nuevas cartografías.
Tampoco hay sujetos, personas o caracteres que se dejen desarrollar. "No hay mas que necesidades, individuaciones precisas y sin sujeto que se definen por afectos o fuerzas".
La máquina "entre" no tiene las características de los sujetos que la producen. Es el nuevo devenir que no se puede producir por la historia de ambos. Es lo intempestivo. El acontecimiento.
"En la idea de agenciamiento se juega otra noción de sujeto. Desaparece la noción de individuo, la de miembro del grupo. En la idea de agenciamiento ya no hay más miembros de un grupo... Cuando hablamos de cuerpo estamos diciendo que el cuerpo no expresa comportamientos, ni intercambio de roles o interacciones. El cuerpo es régimen de afectación, régimen de conexiones. La idea de cuerpo como regímen de afección es solidaria con la de agenciamientos y máquina y allí se rompe esa noción de sujeto. El grupo no será más un conjunto de individuos. Es un regímen de afecciones maquinal. No hay individuos en ese sentido. Grupo como máquina de potencia. Potencia de afecciones y las afecciones son aquello independiente del sujeto. Acá se juega la capacidad de afectar y ser afectado. No de lo que "yo" produzco sino lo que yo produzco con el otro que me roba, y robando yo. El agenciamiento máquina habla de un grupo descontrolado y por eso es productivo.
Es descontrolado en el sentido de que sus propias producciones no están previstas, no preceden al agenciamiento mismo.
El grupo como pura singularidad. Cuando se habla del robo de la escena se puede decir: ¿Quien es el autor? ¿Quien es el miembro? y el quien es el quien de la escena y su posibilidad de afectación. El quien es la escena, pero la escena no es un sujeto, es el régimen virulento y de afectaciones pero un sujeto sin fondo.


Hernán Kesselman y Eduardo Pavlovsky

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